jueves, 4 de junio de 2009

Ueda habla sobre Ico

Copi paste... fuente AnaitGames

A medida que el fino polvo megatoniano se acumula en Los Angeles, van saliendo a la luz otros de esos elementos del E3 que uno creía casi olvidados: conversaciones interesantes con los desarrolladores. Y a decir verdad, pocos de estos hay más interesantes que Fumito Ueda, y pocos juegos con más AMOR que The Last Guardian, así que las declaraciones a Famitsu no tienen desperdicio, aunque uno tiene sus limitaciones a la hora de traducir.

Según dijo Ueda, poseer una criatura gigante viviente fue la primera idea que le surgió al diseñar el juego. Quería que esta vez la relación entre un nuevo Agro y el jugador fuese el tema central del juego. Tal y como cabría esperar, el jugador controla al niño del tráiler. La simplicidad buscada por el diseño del juego hizo que el protagonista fuera joven y, por lo tanto, débil y sin habilidades. El Grifo (NdT: A partir de ahora nos referiremos por ese nombre a la “mascota”) es lo que compensa esas carencias. Al ser un niño, el personaje principal no puede confiar en su fuerza a la hora de vencer obstáculos. Sin embargo, puede superar dificultades gracias al Grifo.

El Grifo ha atraído bastante atención debido a lo original de su diseño. Tal y como detalló Ueda, el aspecto final ha sido el resultado de un proceso de delicado equilibrio entre lo natural y lo fantástico. Por ejemplo, un problema con el que tuvieron que lidiar fue que al introducir elementos propios de perros y gatos en la criatura, lo fantástico iba a destacar de manera más acentuada entre aquellos que ya tuvieran a esos animales por mascotas, por aquello de que ya iban a estar familiarizados con los animales normales. Eso por no mencionar que había que tener en cuenta las áreas relacionadas con el diseño de juego. Y si alguien pensó que el Grifo era bastante extraño, sabed que no estáis solos: le pareció raro hasta al mismo Ueda. Pero según él, ése era su objetivo. «Es importante que sea una criatura extraña. Intentamos que no fuera demasiado equilibrada».

Famitsu también comenta que una gran parte de la inspiración de Ueda proviene de que de pequeño no sólo cuidó a perros y gatos, sino también a otros animales más raros como patos y monos, lo que le dio referencias bastante buenas a la hora de animar al Grifo. Y no sólo eso: su experiencia con los animales influyó a sus juegos de otra manera. Según Ueda, el mutismo de los personajes de sus juegos viene de que sus animales de compañía tampoco hablaban.

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Otra parte bastante interesante del artículo habla de cómo tendrás que ocuparte del Grifo. Su relación contigo dependerá de esos detalles: le acaricias y juegas con él, si le quitas las flechas que se le queden clavadas, etc. Sin embargo, Ueda es consciente de que tiene que haber un equilibrio y asegurarse de que esas acciones no acaben por convertirse en una rutina aburrida.

Sobre la jugabilidad, también mencionó que girará en torno al “crecimiento” y los puzles ambientales, con un pequeño toque plataformero. Eso sí, todavía no se sabe nada de la estructura del juego: al preguntarle por cómo te mueves a través de las fases Ueda dijo que simplemente no habría tiempos de carga (¿mapa abierto?) pero que habría que seguir cierto orden a la hora de visitar los distintos lugares.

Otro comentario bastante interesante sobre la mecánica del juego es que el Grifo no siempre obedece tus órdenes, o al menos, no lo hace de la manera que esperas. Su inteligencia es limitada y tendremos que buscarnos la vida para sacar partido al Grifo. Por ejemplo, no podremos decirle “ven aquí” sin más, sino que deberemos poner un poco de comida para que se acerque al lugar deseado. Eso sí, a la hora de hablar de opciones online, Ueda fue bastante críptico: dice que le gustaría sacarle partido, pero no especifica qué tiene en mente o si podrá implementar sus ideas.

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Sobre el aspecto técnico, la verdad es que impresiona: Team Ico está usando físicas para las animaciones, y Ueda dice haber combinado una versión next-gen de la IA del Ico y la detección de colisiones del Shadow of the Colossus. Y sobre el nivel de detalle y mimo del juego, sólo decir que el viento afecta individualmente a cada una de las plumas, elemento que tendrá bastante importancia en el juego.

Y un pequeño apunte a modo de curiosidad: el nombre de la criatura en cuestión es “águila gigante devoradora de hombres Toriko”, teniendo esta última palabra una polisemia bastante curiosa: Toriko puede traducirse por “prisionero”, “bebé pájaro”, o una contracción de las palabras “pájaro” (tori) y “gato” (neko). Y cómo no, al transcribirse del alfabeto silábico japonés al occidental, toriko pasa a ser “Trico”. Que Ueda es elegante hasta para los nombres, y este juego demasiado elegante para el mundo en general.

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